Le hablas. Quirón escribe. Tú apruebas.
Desde tu teléfono y con tu voz, le pides a Quirón, tu asistente clínico con inteligencia artificial, que prepare la nota, actualice el expediente o redacte la receta. Entre paciente y paciente, sin teclear, en una fracción del tiempo que te toma hoy.
Y porque documentar es también defenderse: ante una queja (CONAMED) o una visita (COFEPRIS), la carga de la prueba es tuya — lo que no quedó asentado se presume que no ocurrió. Quirón no promete el resultado; hace que llegues a ese día con la evidencia ya armada, generada en el curso normal de tu consulta. Tú tienes la última palabra, y tu abogado también.
Solo 10 lugares de fundador en México. Acompañamos a cada uno en persona; por eso no abrimos a más por ahora.
Sin compromiso, sin costo. Te avisamos en cuanto abramos.
Quirón no es tu abogado ni da asesoría legal: te ayuda a documentar mejor para que llegues más preparado. Tú y tu abogado siempre deciden.
Cada semana, horas que deberían ser para tu gente se van en notas, expedientes, recetas y trámites. No es falta de vocación. Es trabajo repetitivo que nadie te quita.
Documentar después de cada consulta alarga tu día y se come la energía que querías dar a tu familia, o a ti mismo.
Una nota incompleta o hecha a las prisas hoy puede volverse tu punto débil si mañana llega una queja. Ante CONAMED o COFEPRIS, lo que no quedó asentado se presume que no ocurrió.
Receta, indicaciones, notas de evolución: escribes casi lo mismo decenas de veces por semana, con la atención puesta en la pantalla y no en quien tienes enfrente.
Tú frente a tu paciente y su familia, con Quirón a tu lado cargando el papeleo. Toda tu atención en las personas, no en el teclado.
Quirón nunca envía nada solo. Cada nota, receta y consentimiento espera tu revisión y tu firma. Le hablas desde el teléfono y arma los borradores con tus indicaciones, para que aproveches mejor tu criterio y decidas con menos carga. Se rige por tres cosas que no cambiamos por nada.
Tú revisas y apruebas cada diagnóstico, receta y documento; la última palabra siempre es tuya. Antes de cada receta revisa las alergias documentadas y, si algo no cuadra, frena y te avisa: no sigue hasta que tú lo confirmes. Viene así desde el primer día.
Cada verificación queda registrada. Tú confirmas; la decisión clínica es tuya.
Quirón entiende la terminología y las abreviaturas clínicas estándar, y estructura el expediente conforme a la NOM-004. Redacta en tu propio estilo, que configuramos contigo en la puesta en marcha, así que la nota suena a ti. Y para procedimientos prepara un consentimiento hecho para ese caso, con los riesgos relevantes ya considerados, listo para que tú lo revises y confirmes.
Documentar bien hoy te deja más preparado mañana: un borrador que tú revisas y confirmas.
Lo manejas desde tu teléfono. Tu información viaja cifrada entre tu consultorio y los servicios que la resguardan, y esos servicios son proveedores contratados, con convenio de tratamiento de datos firmado, que la cifran en sus propios centros de datos. Doctor OS suma además cifrado a nivel de campo para el texto clínico sensible, activable en tu instalación. Quirón está diseñado conforme a la protección de datos personales (LFPDPPP) y para estructurar el expediente en línea con la NOM-004: integración paciente-encuentro, claves CIE-10, sin borrado físico del expediente y conservación por 5 años. El médico tratante sigue siendo el responsable del expediente y de los datos de sus pacientes.
El producto ya está construido y en fase avanzada de pruebas. Antes de operar con datos reales, cada consultorio pasa por su propia puesta en marcha: pruebas junto al médico y la firma de los consentimientos y avisos de privacidad correspondientes.
Buscamos de forma voluntaria la certificación NOM-024 (estándar de interoperabilidad en salud): proceso iniciado, aún no certificados. Un paso más para que confíes en Quirón a largo plazo.
Documentar mejor no es un extra: es lo que te deja más preparado el día que alguien pida cuentas. De eso trata lo que sigue.
Desde el 16 de enero de 2026, la reforma a la Ley General de Salud volvió obligatorio el expediente clínico electrónico para todo consultorio, público y privado. Y ante una queja (CONAMED) o una visita (COFEPRIS), la carga de la prueba es del médico: si no está documentado, se presume que no ocurrió. Quirón no cambia la ley ni realiza tus trámites; cambia con cuánta evidencia — ordenada y a la mano — llegas al día en que alguien toca la puerta.
Una visita COFEPRIS revisa dos cosas: tus documentos clínicos (NOM-004) y los requisitos físicos del consultorio (avisos, licencias, fumigación, RPBI, botiquín). Quirón cubre las dos: estructura tus documentos conforme a la norma y lleva una lista viva de esos requisitos, recordándote antes de que algo venza y resguardando la evidencia para mostrarla en el momento. Te dice con honestidad qué te falta — nunca inventa un «listo».
Ante una queja en CONAMED, lo que pesa a tu favor es la constancia de lo que sí hiciste. Antes de cada receta, Quirón revisa las alergias documentadas — incluida la reactividad cruzada — y si algo no cuadra, frena y te avisa; tu decisión queda registrada junto con la alerta que la motivó. Cada verificación y cada documento se asienta en la bitácora de auditoría, y no hay borrado físico de registros clínicos: nada se elimina durante la conservación mínima de 5 años (NOM-004).
Cuando te pidan el expediente, tus documentos se reúnen y se entregan con la leyenda de conservación (NOM-004) y tu cédula profesional impresas en el propio PDF. Y para procedimientos incluye el consentimiento informado específico del caso — el documento que un cirujano no puede permitirse que falte. Respondes con un legajo ordenado, no con memoria.
Documentar mejor te deja mejor parado ante una queja o demanda. En un arbitraje de CONAMED o ante un juzgado, tu abogado defiende sobre una base más firme y con menos tiempo reconstruyendo lo que faltó. Y como cada error evitable que Quirón frena hoy es una disputa menos mañana, la mejor defensa empieza mucho antes del conflicto: en la consulta de todos los días.
Con honestidad: Quirón no es una certificación oficial ni garantiza que apruebes una visita, ganes una queja o triunfes en un litigio — y desconfía de quien te lo prometa. Tú realizas los actos físicos y presentas los trámites; tu asesoría legal confirma los criterios. Lo que Quirón sí hace: dejarte preparado al máximo, con la mayor evidencia posible generada en el curso normal de tu consulta, y nunca tomarte por sorpresa. Quirón no es tu abogado ni da asesoría legal: tú y tu abogado siempre deciden.
"La inteligencia artificial debe encargarse del trabajo repetitivo para devolverle a la persona el tiempo de lo que de verdad importa: decidir y estar con su gente."
Primero lo humano. La tecnología después. — PVRPOSE AI
Si eres médico particular, o conoces a uno que se la pasa llenando papeles, déjanos avisarte en cuanto abramos. Apuntarte no te compromete a nada.
Los primeros médicos en la lista serán los primeros en recibir acceso, condiciones de fundador y nuestro acompañamiento directo cuando abramos. Tu respuesta nos ayuda a afinarlo para la realidad de tu consulta.
Cupo limitado a 10 médicos fundadores en México, por orden de llegada. Como acompañamos a cada uno en persona en su puesta en marcha, no abrimos a más por ahora.
Primero contigo, el médico particular en México. Después, el resto del país; y más adelante, clínicas y grupos médicos y otros países de Latinoamérica, conforme tengamos lista la base legal de cada uno.
Juan González · Fundador de PVRPOSE AI
Juan González es ingeniero y coach, y creció en una familia de médicos: dos generaciones en casa. Vio de cerca la entrega del doctor con sus pacientes, y también el papeleo que le roba tiempo y energía. Con los años escuchó de médicos que la pasaron mal en lo legal por algo que faltó documentar. Quirón, tu asistente clínico con IA que también piensa en lo legal, es su respuesta a las dos cosas: te quita el papeleo de encima y te ayuda a documentar mejor, para que llegues más preparado. No para reemplazar a tu abogado, sino para que llegues mejor documentado a él.
Cuenta con 30 años en el mundo corporativo, más de 15 de ellos como coach ágil y de potencial humano, acompañando equipos y personas en procesos de transformación. En los últimos tres años se especializó de lleno en la inteligencia artificial: diseña e implementa sistemas de IA de principio a fin para negocios y profesionales. Primero lo humano; la tecnología después.
Dr. Enrique González Galindo · Cofundador y Director Médico
Quirón no lo diseñó una máquina sola. Su criterio clínico, la estructura del expediente y los resguardos de seguridad —como la revisión de alergias antes de cada receta— los define y supervisa un médico en activo. Por eso «el médico decide» no es un eslogan: es la regla con la que se construyó.
El Dr. Enrique es cirujano pediatra y urólogo pediatra. Conoce de primera mano la responsabilidad de documentar bien y de decidir con el paciente enfrente, y es quien cuida que Quirón prepare, nunca sustituya, el juicio del médico.
Unidos por una convicción: primero las personas. Uno construye la tecnología; el otro cuida que sirva a la medicina. Y de su lado, Quirón —la inteligencia artificial que carga el trabajo repetitivo para devolverle tiempo al médico.
Tecnología al servicio de quien cura. Ese es el propósito.
En la mitología griega, Quirón fue el centauro más sabio: maestro de medicina, el que enseñó a sanar a los grandes héroes y hasta al dios de la medicina. Su nombre significa «el que cura con las manos», y de él nace la palabra quirófano.
Pero Quirón nunca fue el héroe. Fue el maestro que prepara al héroe y lo acompaña, sin ocupar su lugar. Eso es lo que quisimos construir: una plataforma donde el médico es el héroe, y Quirón es su asistente clínico con inteligencia artificial que escucha, prepara, organiza y le devuelve tiempo.
El doctor siempre revisa, decide y firma. La medicina sigue siendo suya.